Como saber si mi pareja me es infiel

Como saber si mi pareja me es infiel

Como descubrir infidelidad

Saber no es lo mismo que sospechar. Para conocer a ciencia cierta si una persona es infiel no queda más remedio que utilizar el “seguimiento” clásico del detective privado y observar durante varios días, en momento propicios la conducta de la persona investigada.

En cuanto a qué conductas acostumbran a despertar las sospechas de nuestros clientes en relación a sus parejas vamos a enumerar las más importantes.

Qué conductas delatan la infidelidad

Cambios en su rutina habitual

El sospechoso de infidelidad de repente, y sin causa objetiva que lo justifique, varía sus rutinas horarias y de relaciones personales. Empieza a realizar horas extras cuando no parece que haya causas objetivas, aumenta sus salidas de ocio con amistades desconocidas por su pareja, se apunta a actividades que aparentemente no suscitaban antes su interés, etc. Puntualmente salen de casa con excusas inverosímiles.

Cambios en su imagen

Tras años de descuido en su imagen de repente ellas empiezan a preocuparse más por su depilación, por adelgazar, por su piel y sus vestidos. Ellos empiezan a cuidar su imagen más de lo que la habían cuidado en su vida, adelgazan, se apuntan al gimnasio e incluso empiezan a usar esas cremas para hombres de las que tanto se reían.

Su amigo inseparable: el móvil

Dos variedades: el/la que no se despega de él y lo tiene siempre en silencio, y el que tiene una línea de teléfono secundaria y escondida. Los que no se despegan del móvil lo llevan siempre encima, en silencio, e incluso se lo llevan al baño cuando se tienen que duchar. Es inútil mirarles los registros, borran todos los mensajes que le llegan una vez leídos junto con los registros de llamadas emitidas y recibidas. Su amigo “Manolo” de la agenda del móvil suele ser “Manolita”, y su amiga de la infancia “Maripepi” lleva en realidad barba y bigote.

Cambios en su estado de ánimo

Euforia y depresión se alternan sin sentido. Deberían estar enfadados/as al llegar 3 horas más tarde del trabajo y sin embargo, pese a que intentan disimularlo, llegan a casa felices y contentos/as. El sábado por la mañana, que deberían estar contentos/as de tener unos días para pásalos en familia, están tristes y apagados/as. En cambio el domingo por la noche, la vida es alegría.

Internet: Chateos e emails

No son pocas las relaciones que empiezan hoy en día en la red. Algunas se quedan en infidelidades virtuales, simples fantasías o juegos con los que entretenerse, otras acaban traspasando la pantalla y entrando en la vida real. Son muchas las demandas que nos llegan referidas a intentar “entrar” en las cuentas privadas de sus parejas pero dos cosas deben quedar claras desde el principio: a. Es ilegal, b. No sirve para nada. De nada de lo que podamos leer en una cuenta de internet nos podemos fiar, mucha gente fiel juega y mucha gente infiel no deja huella. Lo importante es saber lo que pasa en el mundo real, internet no son más que unos y ceros.

Desde luego ninguna de estas conductas individualmente nos puede hacer llegar a la conclusión inequívoca de que se está gestando una infidelidad, y algunas pueden ser provocadas por motivos ajenos a la pareja como una depresión o un mal momento laboral, pero si se dan varias a la vez tal vez sea el momento de plantearse si está ocurriendo algo y contratar una agencia de detectives privados.